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Valencia Negra /  (Page 2)

UN JUEGO INTERPRETATIVO EN EL QUE LA MAFIA TENDRÁ QUE TOMAR DECISIONES. A

CONTRARRELOJ.

LOS BADALAMENTI HAN PERDIDO AL DON, Y LAS OTRAS FAMILIAS LES COMEN TERRENO.

¿SERÁN CAPACES DE PONERSE DE ACUERDO PARA ELEGIR AL SUCESOR?

 

DURACIÓN: 2.5 H

PARTICIPANTES: 5-15

Apúntate a la partida en info@valencianegra.com

Asesinato en Ochagavía.

UNA MURDER PARTY CLÁSICA, DONDE TENDRÁN QUE RESOLVER EL ASESINATO QUE SUCEDERÁ DELANTE DE ELLOS

EL CLUB DE LECTURA VÍA LACTEA SE REUNE POR PRIMERA VEZ EN PERSONA PARA CELEBRAR UNA MASCARADA, Y LAS COSAS SE VAN A COMPLICAR AL MORIR SU MENTORA. ¿QUIEN DE ELLOS HABRÁ SIDO EL CULPABLE?

DURACIÓN: 3 H

PARTICIPANTES: 9-11 JUGADORES

Apúntate a la partida en info@valencianegra.com

Un espectáculo de magia ambientado en el género negro que os dejará boquiabiertos.

1ª. The postman always rings twice (El cartero siempre llama dos veces, 1946). Director: Tay Garnett. Guión: Harry Ruskin, Niven Busch, basada en la novela de James M. Cain. Producción: Carey Wilson. Fotografía: Sidney Wagner. Dirección artística: Randall Duell & Cedric Gibbons. Efectos especiales: Mark Davis, A. Arnold Gillespie & Warren Newcombe. Música: George Bassman. Montaje: George White. Con Lana Turner, John Garfield, Cecil Kellaway, Hume Cronyn, Leon Ames, Audrey Totter, Alan Reed, Jeff York.  Estados Unidos. 113 min.

 

Esta historia se ambienta en los años posteriores al Crack del 29, en plena Gran Depresión, cuando la pobreza y el hambre eran moneda común entre las clases bajas norteamericanas. En ese contexto conocemos a Frank, un joven vagabundo que recorre el mundo sin cargas pero sin un dólar, que llega a una gasolinera regida por Nick, un hombre mayor casado con Cora, una guapa y sexy mujer mucho más joven.

3ª. The Hot Spot (Labios ardientes, 1990). Director: Dennis Hopper. Guión: Charles Williams, Nona Tyson, basada en la novela de Charles Williams. Producción: Paul Lewis & Deborah Capogrosso. Diseño de producción: Cary White. Fotografía: Ueli Steiger Dirección artística: Ines Aparicio. Efectos especiales: Bart Dios & Dennis Dion. Música: Jack Nitzsche. Montaje: Wende Phifer Mate. Vestuario: Mary Kay Stolz. Peluquería: Nick Troiano. Sonido: Sandina Bailo-Lape. Con Virginia Madsen, Don Johnson, Jennifer Connelly, . Estados Unidos. 130 min.

 

Un forastero llega a uno de esos típicos pueblecitos de las películas de las décadas de 1940 y 1950. No tiene un pasado, al menos no uno del que quiera hablar. Consigue un trabajo en un negocio de coches usados. El jefe es un fanfarrón, un nuevo rico, mientras que su esposa, punto ardiente de esta historia, es una rubia platino toda sofisticación. Aunque (o precisamente por estar cargada) de estereotipos del cine negro, se trata de un film exuberante estilísticamente muy apreciado por los amantes de aquella serie B que producian la RKO o la Republic.

4ª. The last Seduction (La última seducción, 1994). Director: John Dahl. Guión: Steve Barancik. Producción: John Shestack & Nancy Rae Stone. Dirección artística: Dina Lipton. Fotografía: Jeffrey Jur. Montaje: Eric L. Beason. Vestuario: Terry Desbrach. Sonido: James Bailey. Música: Joseph Vitarelli. Con Linda Fiorentino, Peter Berg, Bill Pullman, Brien Varady, Dean Norris, Donna W. Scott. Mik Scriba, J. T. Walsh. Estados Unidos. 110 min.

 

El director de «La última seducción» sabe perfectamente lo que el público disfruta viendo a un personaje trabajando audazmente fuera de las reglas. Que este film en una obra extrema y deliciosa se debe al trabajo de cámara, que capta hasta las últimas consecuencias el periplo de una mujer diabólica y malvada sin perder en ningún instante el control o los nervios y, por supuesto, sin ofrecer conclusiones artificiales tal y como el escuadrón de la moral ordena.

2ª. Leave her to heaven (Que el cielo la juzgue, 1945). Director: John M. Stahl. Guión: Joe Swerling, basado en la novela de Ben Ames Williams. Producción: William A. Bacher. Fotografía: Leon Shamroy. Dirección artística: Maurice Ransford. Vestuario: Kay Nelson.  Montaje: James B. Clark. Música: Alfred Newman. Con Gene Tierney, Cornel Wilde, Jeanne Crain, Vincent Price, Mary Philips, Ray Collins, Gene Lockhart, Reed Hadley. Estados Unidos. 100 min.

 

Enamorado de este film, Martin Scorsese lo definió en su documental sobre el cine norteamericano como: “cine negro en rutilante technicolor”. Entre el melodrama más excesivo y el cine negro, su pérfida protagonista (Gene Tierney en estado gracia), una mujer capaz de destruir a todo aquel que se interponga entre ella y el objeto de su obsesión.

 

El título de la conversación hace referencia (seguro que muchos lo sabréis) a uno de los libros de cuentos de Julio Cortázar, mago de la palabra e ilusionista del lenguaje. Y es que estas armas secretas (que para nosotros son el gran arsenal de recursos que el lenguaje escrito tiene como propio) está desapareciendo de la prosa moderna, que acaba siendo una manera de contar, sin más, lo que pasa en la imaginaria pantalla de nuestro cerebro cuando leemos.

Sin embargo la literatura es capaz de mucho más, y nuestro invitado, que acaba de publicar «Cuentos telúricos» nos muestra una vez más hasta donde poder estirar el lenguaje, y qué puentes podemos dinamitar con estas armas secretas.

Conocemos muy poco de los métodos con los que trabajan las fuerzas de seguridad del estado. Solo podemos saber, y a acaso intuir, que nuestra vida es mejor gracias a ellos.

En esta charla, hablaremos con el negociador de la Policía Nacional en Valencia, que nos contará cómo es su trabajo en el día. Será una tarde sorprendente donde comprenderemos lo complicado de esta tarea, tan lejos de lo que nos muestran las películas, y seguro, seguro que será fascinante.

Thriller es una palabra inglesa que, como verbo, puede traducirse como «estremecer». Entonces, podemos decir que las novelas que bautizamos como thrillers son aquellas que nos producen un estremecimiento, all posicionarnos en situaciones en las que no queremos estar… o en las que disfrutamos viendo cómo los personajes las resuelven.

¿De dónde viene esa querencia por el estremecimiento? ¿Cómo potenciarla, como hacer que sea adictiva, voraz, veloz? Es decir, ¡cómo hacer que el thriller sea un trhiller? Nuestros tres invitados han escrito ya bastantes y también han leído muchos de ellos, así que seguro que nos descubren perspectivas que apenas conocíamos?

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